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COMER VEGANO DURANTE 5 DÍAS EN FURGONETA POR EL PAÍS VASCO

By 15/11/2019 septiembre 28th, 2020 No Comments

Bien, después de mi largo verano, vienen un conjunto de posts en relación a éste.

El día 15 de julio cogimos la furgoneta y nos fuimos dirección al País Vasco y el primer reto que se puso en frente fue: comer 5 días vegano en una furgoneta. ¿Es posible?Si, efectivamente, es posible.

Nuestro kit básico antes de salir de ruta es: fruta, frutos secos, aceite de oliva virgen extra, vinagre de Módena, sal, sopa deshidratada, cuscús y avena.

 

El primer día nos fuimos con la comida hecha para no tener que cocinar por el camino. Ésta era un tupper de ensalada de pasta fresca que nos la comimos con unas preciosas vistas. Más tarde, en Hondarribia, fuimos a visitar el pueblo, a comprar nuestras provisiones y, finalmente, cenamos una ensalada verde completa en la furgo.

Bien, seguimos, esa misma noche, dormimos en Hondarribia y me picó un bicho en el ojo. Como consecuencia, éste, se hinchó muchísimo y tuvimos que ir a la farmacia a las 6 de la mañana. Es por este motivo que en todas las fotos llevo gafas, no es que sea una «fashion victim».No pudimos desayunar y nos fuimos directos a un bar a tomarnos un café con leche de soja. Más tarde, cuando ya había asimilado que durante todo el viaje tendría el ojo hinchadísimo, desayuné porridge de avena con plátano, mi desayuno estrella.

Después de visitar Hondarribia, nos fuimos dirección Pasaia, seguimos hacia San Sebastián y terminamos en Orio, donde comimos una ensalada de garbanzos, aguacate, espárragos, pimiento rojo y aceitunas.

Todos las verduras y frutas las compramos en cada pueblecito donde vamos parando, pero todo lo que son legumbres y conservas lo traemos de casa, de esta forma no tenemos que comprar tanto y ahorramos un poquito.

Al terminar de comer nos fuimos a Zarauz donde comí dos tapas veganas de tofu para cenar y, después de una larga tarde en la playa, nos fuimos a dormir rodeados de naturaleza.

Nuestro tercer día empezaba en Guetaria con mi ojo menos hinchado, con un café con leche de soja y mi porridge matutino.
Seguimos visitando un montón de pueblecitos con mucho encanto y a media mañana paramos en Zumaia, donde nos comimos unas patatas con tres salsas. La verdad, nunca tenía problemas para encontrar opciones veganas.

Al mediodía llegamos a Deba, donde comimos una ensalada de alubias negras, tomate, espárragos, lechuga y frutos secos enfrente de la playa.

Ese día decidimos ir a dormir en un camping cercano, para poder ducharnos y esas cosas.

Cuando llegamos, fuimos a la tiendecilla del camping y compramos la comida de los dos días que nos quedaban en el País Vasco. Esa misma noche, comimos una sopa de verduras que siempre llevamos en la furgo, ya que está deshidratada, es decir, ocupa muy poco espacio y es muy fácil de cocinar.

Cuarto día, el viaje llegaba al final y un porridge de avena con nectarina me esperaba. Ese día, podría decir, que fue el mejor día del viaje. Estuvimos en una playa donde no había nadie, estábamos solos. Comimos en un bar a Gernika-Lumo, una hamburguesa vegana con ensalada de tomate y espárragos acompañada de verduras en tempura. Esa misma noche, solo cené una fruta, estaba llena llena.

Último día del viaje y mismo desayuno, porridge de avena con leche de soja. Esa mañana paseábamos por las calles de Bilbao fantaseando de como serian nuestras vidas allí. Pero el viaje, llegaba a su fin. Cogimos la furgoneta y nos fuimos dirección a casa.

 

En este viaje me he dado cuenta de que se puede comer vegano, se puede reducir al máximo nuestros residuos y podemos ser fiel a nuestros principios mientras viajamos.

 

Un abrazo enorme.

 

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